El proceso de industrialización.

El proceso de industrialización no ha sido igual con todos los continentes, países y regiones. Las condiciones sociales y materiales previas a la industrialización como así también la disponibilidad de los diversos factores que contribuyen al desarrollo industrial determinaron diferencias en dichos procesos.
El desarrollo de la actividad industrial a través del tiempo ha estado asociado a profundos cambios tecnológicos que transformaron la vida de la sociedad en todos sus aspectos. En este largo proceso de intensas transformaciónes, conocido genéricamente como Revolución Industrial, se pueden reconocer tres etapas.




La Primera Revolución Industrial.

Iniciada a mediados del siglo XVIII, se basó en el desarrollo de nuevas maquinarias, movidas por una nueva fuente de energía: el vapor. El sector primario, fundamentalmente la agricultura, perdió peso frente la expansión de la industria y los servicios concentrados en las ciudades, donde los talleres de artesanos fueron reemplazados por las fábricas. La pérdida de protagonismo de la actividad agrícola-ganadera implicó el desplazamiento de la población rural hacia las ciudades, y dio lugar a un intenso proceso de urbanización.


La Segunda Revolución Industrial.

Tuvo lugar durante la segunda mitad del siglo XIX. El desarrollo de los ferrocarriles y los barcos a vapor, permitió la integración de los mercados mundiales y el aumento de la demanda de los bienes industriales necesarios para su construcción, especialmente, del hierro que se requería para la construcción de vías férreas, maquinarias y transportes. También comenzaron a utilizarse nuevas formas de energía, como la electricidad y el petróleo, y se desarrollaron nuevas industrias, como la química y la siderúrgica.

La Tercera Revolución Industrial.

Se desarrolló a partir de la segunda mitad del siglo XX, particularmente desde la década de 1970. Se basa en las innovaciónes en microelectrónica, la aparición de nuevos materiales (fibras ópticas, silicio, etc), el desarrollo de la energía no convencionales (solar, eólica, nuclear, etc), de la biotecnología y la robótica, y la incorporación de la informatica en la producción de bienes y servicios. Los cambios inducidos por estas innovaciónes fueron de la magnitud, que se habla de la aparición de una nueva sociedad: la "sociedad posindustrial".